El fin, dirían esos que se hicieron para escribirle diatribas a la vida, es haber nacido. No el fin como objetivo, como meta, sino como desastre, como fracaso. Error inmenso y obstinado. Nacer, vivir...Vaya mierda, dicen muchos.
¿Por qué no se matan si tanto odian la vida? No, no es tan sencillo. Bueno, les da miedo. ¿A quién no?
Hoy pensé. Ah, eso de pensar ya no me suena. Hoy me distraje-así es mejor- para contemplar mi fin. Con dedicación, instituyendo un ritual, un nuevo ritual que espero pueda continuar hasta el fin.
Arrebaté los ojos que ya sólo me sirven para ver manchas, ideas que se derrumban antes de pronunciarlas, y mentiras, mentiritas tiernas. Son manchas de vómito, como manchas sobre el calzoncito del niño que apenas domina el esfínter. Eso veo, nada más. Una mancha, un pedacito de excremento me habla, luego, otro me dice algo menos interesante que lo que me dijo el anterior. Y lo más triste es que siempre las manchitas de mierda se están imitando. Pésimos imitadores. Pésimas manchitas.
Bien, decía que aparté mis ojos con un movimiento delicado, de esos movimientos afeminados que se me ven mal porque no soy en realidad afeminado, ni maricón. Ojalá lo fuera, pero no.
Al vacío, a las montañas que ya no me gustan, allá llevé mis ojos, arrojándolos por la ventana para ver el fin que siempre ha estado ahí. Sólo que ya me preocupo, estoy engordando y la cara se me está ennegreciendo. No, nada racista, es sólo que parece sucia, y cuando intento limpiarla, peor, agudizo el desastre: la maltrato y la dejo como la cara d eun indigente golpeado por jovencitos millonarios, sólo por diversión. Vaya mierda esto, me preocupo por mi cuerpo, más que por mi alma. El alma es como un pedo atrapado, que presiona el miocardio hasta que un día todo estalla.
Lois ojos hacia el fin. En la montaña inalcanzable, algo explota.Desde aquí es una destello insignificante. Es la guerra, o es el pedo de un hombre, el alma que le ha estallado.
Sufuciente, no hay descanso. Los ojos vuelven a donde deben estar, hasta el fin. Ya entiendo la gracia: se trata de arruinar la belleza. Mira qué ojos tan útiles, mira el cuerpo humano, ah, maravilloso. Malgastado, echado a perder.
Soy un buen representante de la ruina. Menos de tres décadas y ya no sirvo para nada. Estar así de joven en estas condiciones es no servir para nada, es ser una manchita más.
servido por Miguel
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Debo decir que es un temor distinto, como el del condenado a muerte.
Temor profundo, extenso pero casi indoloro, líquido (o gasesoso)
servido por Miguel
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Cada vez más desenfocado. Siempre agradeciendo lo que nunca ha tenido. Un ramo de flores en el pecho. Una sonrisa dibujada en un cartón. Y la travesura delicada que le derrumba. Los gritos de placer. Una mujer. Cada vez más agradecido. Debe disfrutar.
Y dormir de pie. Ser derribado cuantas veces sea necesario. Levantarse salpicado de gozo. Llorar como un ciego. Ya viendo sólo el pasado. Cada vez más desenfocado. Deconstruido. Complace a los demás con su nueva presentación. Soñando de pie. Los pies sangran. Cuando ya es tarde. Es una quinceañera.
servido por Miguel
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Pero los saltos oníricos, cándidos y colmados de felicidad, nos impiden resginarnos.
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No importa dónde diablos están las estrellas. Seguiremos ascendiendo.
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servido por Miguel
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La mujer viste bien. Resta de manera considerable fealdad a su apariencia. Sabe algo, por lo menos. Sabe mucho, se sabe fea y por ende procura vestir bien. La miro desde mi ventana. Ella no me ve.
Lleva un conjunto verde pálido. La falda es corta, tal vez demasiado, aunque sus piernas no son tan desagradables. Podría recorrerlas con mis manos (ojos cerrados) y ascender, no sé hasta dónde. Habla por teléfono y la escucho. Estamos muy cerca:
-Bien, todo está bien- afirma impaciente.
-¿Qué? No entiendo, la comunicación es mala- Quiere colgar, mira para distintos puntos, desesperada. No me ve.

-Él... está bien, yo...-Abre la boca como el becerro que se desangra. Vocales muy abiertas, dolor mudo (dolor sordo).
-No escucho bien, la comunicación es mala- Agarra su cabello largo con desdén y rabia. No la culpo.Lo desordena aún más y lleva sobre su frente un mechòn seco y oxidado brutalmente.
Es mejor que...yo..sí, todo está bien- Y lo desmiente. No sé nada, por supuesto, pero su estado anula cualquier cosa que pueda afirmar.
-Sí...después... o no, yo...-
servido por Miguel
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visite www.revista-sic.blogspot.com/revista-sic-
Meses atrás se habían escrito en este espacio escuetas pero alegres frases sobre el proyecto literario y artístico impulsado en la actualidad por A. Sterling, M.Tejada y M.Ortega. La Revista(sic), pretende ponerse sobre el papel a un precio que con seguridad dejará sólamente ganancias simbólicas a sus responsables y colaboradores. ( Agustín "Piamba" Rentería, Y Marcos "El precioso" Camacho, y otros que por ahora no se deciden a participar activamente en el proyecto).
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Sterling a la izquierda, en el centro Carlos (Is that a scarf?) Duarte, a la derecha (¿cantando?) M. Tejada
Antes de pasear sus necedades por las calles de estas bellas ciudades, los responsables y sus colaboradores, quieren lanzar al espacio algunas de sus gracias; buscar un público que abuchee o aplauda el primer tiraje de la Revista (sic),ya avergonzados por conocer con anticipación a sus autores y amigos, ya extasiados ante el exabrupto. ¿Dije exabrupto?

"El precioso"
En todo caso, lo animamos a que visite el blog en construcción de la Revista (sic) y lo fortalezca con sus elogios o sus comentarios venenosos y destructivos antes de que el proyecto se haga papel, y pueda usarse para escribir la lista para el supermercado o envolver los payasitos de porcelana cuando haya que trastearse.

Winnie the pooh
Visite
www.revista-sic.blogspot.com

El precioso y TOXO
servido por Miguel
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