Un diálogo logró colarse

La mujer viste bien. Resta de manera considerable fealdad a su apariencia. Sabe algo, por lo menos. Sabe mucho, se sabe fea y por ende procura vestir bien. La miro desde mi ventana. Ella no me ve.
Lleva un conjunto verde pálido. La falda es corta, tal vez demasiado, aunque sus piernas no son tan desagradables. Podría recorrerlas con mis manos (ojos cerrados) y ascender, no sé hasta dónde. Habla por teléfono y la escucho. Estamos muy cerca:
-Bien, todo está bien- afirma impaciente.
-¿Qué? No entiendo, la comunicación es mala- Quiere colgar, mira para distintos puntos, desesperada. No me ve.

-Él... está bien, yo...-Abre la boca como el becerro que se desangra. Vocales muy abiertas, dolor mudo (dolor sordo).
-No escucho bien, la comunicación es mala- Agarra su cabello largo con desdén y rabia. No la culpo.Lo desordena aún más y lleva sobre su frente un mechòn seco y oxidado brutalmente.
Es mejor que...yo..sí, todo está bien- Y lo desmiente. No sé nada, por supuesto, pero su estado anula cualquier cosa que pueda afirmar.
-Sí...después... o no, yo...-

